El desarrollo infantil y su relación con los juegos de mesa

¿Quién no tiene un juego de mesa favorito?
20 / abril / 2021

A chicos y grandes ¡nos encanta divertirnos! pero, ¿Qué pasa cuando somos niños y ponen en nuestras manos un juego de mesa?

Fíjate que padre está esta nota… Como uno solo está jugando y divirtiéndose, pues no dimensionamos el potencial que en nosotros estamos generando.

Inconscientemente estamos adoptando técnicas de negociación, entendemos las emociones que nos causa perder o ganar o el miedo de que el dado caiga en tu casilla y te saquen del juego.

O que no caigas en Groenlandia por que tendrás que esperar un turno y no quieres que te ganen Brasil, al que ya le echaste ojo.

O que serás quien logre acertar por todas las pistas que te den aunque 10 personajes tengan lentes…Hasta creemos que ya recordaste esos juegos ¿verdad?

Toda esa probabilidad que nos causa incertidumbre. Pensar en la estrategia para que no se “coman” nuestra reyna. El nuevo vocabulario. En fin…Aquí te expongo todo lo que pasa desapercibido mientras nos concentramos en ganar el juego.

LA CONEXIÓN: Según la historia, los juegos de mesa existen desde hace aproximadamente 5000 años siendo parte del estilo de vida de la realeza primeramente y han ido evolucionando en su estructura y reglas al día de hoy. Por ejemplo: se tienen registros arqueológicos de las damas chinas que datan desde 1600aC.

Pero fue en el siglo XX cuando la intención de los juegos de mesa se fogueó en el concepto familiar y hasta la fecha se han desarrollado un sin fin de ellos; es aquí donde entra la conexión de padres e hijos a través del juego.

Al interactuar, los padres son quienes ayudan a entender las reglas y bajo este concepto del juego también ayuda al niño a adaptarse a las reglas en general de la sociedad. Además que los padres entienden la forma de pensamiento de sus chicos, lo que ayuda a hacer más estrecho el vínculo entre padres e hijos.

GANAR O PERDER: A pesar de que el primer objetivo es divertirse, durante el juego el pequeño se enfrenta a momentos de logro cuando se gana y a la tristeza e incluso, a la frustración. Cuando se pierde, en el proceso se puede ser muy impaciente, metódico o tolerante. Al final esto también ayuda al momento de desafiar el mundo real.

AMPLÍAN EL CONOCIMIENTO: Algo fantástico que ocurre al jugar, es que los niños desarrollan muchas habilidades como la concentración y la memoria, aprenden nuevas palabras, desarrollan un pensamiento lógico, de estrategia y creatividad y se desenvuelven en pequeñas negociaciones, en toma de decisiones sobre posibles alternativas así como en el trabajo en equipo y la asociación de ideas.

DATO CURIOSO: Algunos estudios afirman que gracias al desarrollo de la agilidad mental que obtenemos con los juegos de mesa se puede prevenir el Alzhéimer.

Al final de cuentas a lo largo de la vida nuestro día a día es una toma de decisiones constante, siempre estamos formulando estrategias; hasta lo hacemos para tomar el mejor camino para llegar a tal lugar.

Y si desde pequeños aprendemos esto por medio del juego tendremos ganada la supervivencia a la hora de conocer cómo funciona el mundo real. Está por demás decir lo increíblemente enriquecedor que es jugar en familia, los vínculos que genera y que al final deja todo un aprendizaje para la vida.

La mejor manera de aprender es por medio del juego.

Así que desempolva esos pasatiempos favoritos del niño que llevas dentro y desafía a tus pequeños a una gran tarde de juego.